Psicología del deseo 2018-01-10T09:58:08+00:00

Psicología del Deseo

Una nueva manera de conseguir la felicidad

¿Qué es la Psicología del Deseo?

Te explicamos la teoría de la Psicología del Deseo

Por definición la psicología es el “estudio del comportamiento”, con lo cual eso implica un montón de campos, prácticamente todo, así que basándome en mi formación y experiencia he querido crear una nueva forma de aplicar la psicología que se llama Psicología del Deseo.

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Una nueva manera de conseguir el objetivo: la felicidad

Cuando una persona llega a consulta y me cuenta sus problemas, una de las primeras estrategias que utilizo para ayudarle a superar sus dificultades es el desvío de atención del problema hacia actividades agradables para que así su mente y su mundo se vayan positivizando, enriqueciendo y haciéndose a su vez más fuerte. Todo pensamiento empieza en la atención, si atendemos al problema, a la insatisfacción o pérdidas, se reforzará lo negativo y nuestra mente se inundará de ello, y si atendemos a lo agradable y positivo, a las ganancias, nuestra mente se llenará de esas ideas que nos hacen sentir bien y así se irán formando nuestras vidas, llegando al objetivo que todos perseguimos que es la felicidad.

La Felicidad

Pero, ¿qué es la felicidad?, ¿qué hace falta para ser feliz?

La meta final de toda persona es ser feliz, que a veces se convierte en una búsqueda continua que parece que no llega, pero, ¿existe realmente la felicidad?, la respuesta es SI, si existe la felicidad. Al contrario de lo que mucha gente piensa la felicidad existe, y se define como un “estado de bienestar constante”, al cual nos es muy difícil llegar y mucho más mantener.

Uno de los problemas base de toda persona es no saber sentir placer, no saber llegar a ese estado al que nos referimos, al fin y al cabo no saber ser feliz. Esto viene provocado por un montón de esquemas cognitivos distorsionados, adquiridos por educación o socialmente y cuando se da un exceso o defecto de ello termina desembocando en alguna patología. Yo puedo ayudar a que eso cambie enseñando a las personas a percibir el mundo de la manera más positiva y equilibrada posible, enseñarles a sentir placer, a ser felices, atendiendo a lo positivo, cambiando esos esquemas cognitivos erróneos y ayudando a descubrir cuáles son los deseos reales positivos de una persona para que ponga metas e ilusiones en su vida posibles de alcanzar y así conseguir ese estado de bienestar constante que todos anhelamos, la felicidad.

La manera de llegar a nuestro objetivo de ser feliz, es centrar toda nuestra atención a esos momentos felices, actividades agradables, deseos, ilusiones, intereses, etc, atender en cada situación más a las ganancias que nos aportan esas experiencias y menos a las posibles pérdidas o carencias que puedan aportarnos, siempre que la proporción y equilibrio entre ganancias y pérdidas sea saludable para la persona. Se trataría de centrarnos en todo aquello que nos haga sentir bien y reforzarlo, en aquellas cosas que llene nuestras vidas, en resumen, centrarnos en lo que nos hace feliz. De esta manera surge la Psicología del Deseo.

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Psicología del Deseo

Se define como aquella vertiente de la Psicología que observa y estudia el comportamiento de los seres humanos y su entorno y se encarga en consecuencia de obtener el bienestar y la felicidad a través de la satisfacción de los deseos.

Concepto del Deseo

En primer lugar hay que definir el concepto DESEO, ¿qué es un deseo?.

Según nuestra teoría, deseo es aquella idea, conducta o actividad que nace de una necesidad que nos empuja, nos motiva a conseguir algo, con el objetivo de reestructurar nuestro interior de una manera positiva y beneficiosa y así equilibrarnos.
En el caso de que aparezca una idea que nos empuje a conseguir algo que no sea beneficioso para nosotros mismos y no reestructure nuestro interior, sino todo lo contrario, que lo desequilibre, en ese caso no sería un deseo, no lo llamaríamos así, lo llamaríamos hábitos mal adquiridos, manías, enganches o dependencias. Proviene de una mala educación y/o mal adquisición de información, creandose esquemas mentales distorsionados y mal adaptados a la realidad que nos aportarían a corto o largo plazo, vacío, insatisfacción o
destrucción.?

Aunque coloquialmente se use el mismo concepto para todo, nosotros haremos distinción de ello usando los términos de “Deseo Sano” y “Deseo
Insano o Engañoso o Dependencia”; siendo el deseo sano todo aquello que reestructure el interior y dé equilibrio a la persona y el deseo insano aquel que contribuya a un malestar interior a largo o corto plazo y fomente la dependencia, malos hábitos, educación o información mal adquirida, manías o enganches emocionales.

Para saber distinguir si se trata de un deseo u otro podemos usar una técnica que sería preguntarnos a nosotros mismo: ¿QUIERO? Y ¿ME VIENE BIEN?, esas dos preguntas deben ir de la mano, si la respuesta es SÍ a ambas preguntas, no habría duda, se trataría de un deseo real, un deseo sano. Pero si la respuesta a alguna de ellas es NO tendríamos que analizar si se trata de un deseo sano, que reestructure y equilibre nuestro interior o no.

Analicemos, pongamos ejemplos:

SÍ quiero y NO me viene bien: sería un deseo engañoso, insano, hábito o dependencia.

En un momento lúcido y racional de mi vida pienso que quiero dejar de fumar, eso sería una elección libre, razonada, elegida, sería un deseo real porque reestructura mi interior, da equilibrio y es beneficioso. A lo largo del proceso de dejar de fumar, supongamos que salgo una noche, estoy bailando con una copa en la mano y en mi cabeza aparece una apetencia y digo “quiero un cigarro”, creo que es un deseo, pero ¿sería un deseo real?. Aquí se produciría un conflicto interior, que es a la vez pensar que quiero “dejar de fumar” y a la vez que “quiero un cigarro”, ¿cuál sería el deseo real?, pues usaríamos la técnica de “realmente ¿quiero? y ¿me viene bien?”, si la respuesta es realmente “NO quiero”, pues estaría claro que no es un deseo, pero si la respuesta engañosa es que “SÍ quiero” tendríamos que fiarnos más de la siguiente pregunta que es “¿me viene bien?”, si la respuesta a ello es “NO me viene bien” pues entonces se trataría de un deseo engañoso o insano, en este caso de una dependencia hacia el tabaco, que nos engaña y nos hace creer que queremos cosas que realmente no deseamos. En este caso no estaríamos hablando de un deseo real con lo cual para reestructurar nuestro interior y obtener beneficio de ello, y realizar verdaderamente nuestro deseos mas puros y reales tendríamos que luchar por no hacer aquello que nos viene mal, ya que no es una realidad deseada.

NO quiero y SÍ me viene bien: aquí el engañoso puede que sea el “NO quiero” que en realidad puede ser que sí queramos algo como meta final y/o a largo plazo pero no sabemos verlo en el momento por falta de apetencia, falta de hábito, falta de esfuerzo o cansancio.

Por ejemplo: ¿Quiero estudiar? ¿Me viene bien?: puede ser que en el momento me conteste que NO quiero porque no me apetece o estoy cansad@ pero ¿me viene bien?. Si he decidido sacarme un título quiere decir que SÍ quiero ese título, y para conseguirlo SÍ me viene bien estudiar luego en realidad sí quiero estudiar pero por cansancio me autoengaño y me digo que no lo deseo, sería engañoso. Si que lo sano sería dejarme guiar por el “me viene bien”.

NO quiero y NO me viene bien: A veces hacemos cosas por convicción de lo que se supone que está bien o mal, adquirido por educación, socialmente establecido o políticamente correcto pero NO quiero y NO me viene bien, eso serían normas y conductas autoimpuestas que nos convierte en pasivos y dependientes frente a los demás y no nos hace libres.

Mi hermano me pide que le lleve a comprar y NO quiero y NO me viene bien porque yo quiero esa tarde hacer otra cosa o descansar. La respuesta a ambas preguntas sería no, y lo sano sería no hacerlo pero por educación, por ideas sociales impuestas de lo políticamente correcto o por sentimientos personales de malestar o de culpa lo hago sintiéndome obligada a hacerlo y eso sería insano.

En conclusión, cuando nos preguntemos ¿quiero? y ¿me viene bien? la clave siempre estará en hacer aquello que me venga bien, al margen del “quiero” , para conseguir así un bienestar y equilibrio interior a largo plazo.  No olvidar que todo ello siempre debe ir acompañado de un respeto total y mutuo hacia mi mismo y hacia los demás.

Tipos de Deseos

Podemos obtener felicidad a través de conseguir distintos tipos de deseos:

Para conseguir equilibrio lo ideal es equilibrar los 8 deseos en sí mismos y entre ellos.

En Kiere-T nos encargamos de satisfacer todos los deseos e ilusiones, desde la psicología, reestructurando tu interior y añadiendo beneficios y bienestar a tu vida, en conclusión,  ayudándote a conseguir la felicidad.

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